RETORNO
Hoy que he
vuelto sola, después de una larga ausencia al hogar
que fue de mis
padres,
En la soledad de la noche, escucho los ruidos
familiares.
Oigo los viejos
muebles carcomidos por los años.
Miro los marcos
de fotografías antiguas, amarillas por el tiempo.
Intemporales
rostros, fijados en blanco y negro.
Un momento
impreso de sus vidas, inmortalizados.
Escucho el
crujido de las paredes.
Como si fuesen de un viejo amigo, contándome
sus pesares.
El silencio
como una vieja alcahueta, me hace escuchar su cuento.
Me seduce, me
convence, me posee, y me dejo llevar por los recuerdos.
Lleno mi casa
como antaño, con risas de hermanas, padres, y amigos,
Como entonces,
charlas, voces, gritos, olores y ruidos,
Van poblando la
casa, y como la vida misma,
Dolores
angustias e ilusiones, acuden a la cita en la noche.
Me vienen
tantos recuerdos… en el silencio de lo que fue mi hogar,
Que tiernos fantasmas, queridos antepasados, calman
mi soledad. En los escalones, se oyen las pisadas de los que la habitaron.
Que en mi
recuerdo son tan entrañables.
La noche retoma
de nuevo mi vida,
mis
sueños, mis alegrías, mis desilusiones.
Retorno a la
realidad, la casa esta vacía, sus anteriores moradores
se han ido,
solo por una noche, en mi recuerdo, han vuelto a vivir.
Entra el Sol tímidamente por la ventana, iluminando la sala.
Descubriendo la
capa de polvo que el tiempo y la distancia fue poniendo.
Su esqueleto
dañado, herido por los años, resquebrajado,
roto, condenado
al olvido. Así como mi pobre cuerpo, cansado
por la edad,
enfermo, agostado, y sin embargo, VIVO.
