martes, 16 de mayo de 2017

AFRICANO









AFRICANO

Tambores de guerra pueblan sus sueños.

En sus ojos se cierne la noche.

Cabalgan los jinetes del ApocalÍpsis en este

nuevo cielo que aun es oscuro.

¿Quién dijo que el paraíso era occidente,

dónde la serpiente mentirosa?

¿Dónde la manzana, dónde la luz?

Sobre él miradas torvas, desconfiadas.

¿Quién dijo libertad?

Contempla sus manos grandes, negras,

Fuertes, sus manos,  llenas de nada.

Su cuerpo joven, resistente, tan lleno de vida.

La selección de la especie… ¡Tan inútil!

¿Dónde está su lucha?

Guardianes sin espadas, en fronteras invisibles.

¡Todo es campo de batalla! Ya está cansado de luchar.

¡De nada sirve huir…!