OKUPAS
La casa con el tejado caído,
que a su puerta nadie llama.
Sus ventanas, sin cristales,
tienen cortinas rasgadas.
De
los techos cuelgan blondas,
tejidas por mil arañas.
Y en los suelos enlosados,
dejan huella otras pisadas.
Y en el jardín sin contornos,
con la pared derribada,
La Yedra y las malas hierbas,
crecen ahí, abandonadas.
Y disfrutan del hogar, golondrinas,
sapos, Insectos, y ratas.