lunes, 18 de abril de 2016









OKUPAS


La casa con el tejado caído,

que a su puerta nadie llama.

Sus ventanas, sin cristales,

tienen cortinas rasgadas.
                                           
                                 De los techos cuelgan blondas,

tejidas  por mil arañas.

Y en los suelos enlosados,

dejan  huella otras pisadas.

Y en el jardín sin contornos,

con la pared derribada,

La  Yedra y las malas hierbas,

crecen ahí, abandonadas.

Y disfrutan del hogar, golondrinas,

 sapos, Insectos,  y ratas.