SIESTA
Entro buscando refugio de la canícula, de estos días
largos del estío.
Penetro en lo más profundo de la casa, busco su silencio
hondo, su tenue penumbra, el frescor entre
los anchos muros, de mi casa paterna.
El hogar de mi infancia, que me acoge como el útero
materno, dulce, amante y tierno, en su tibio refugio.
Descanso tranquila, duermo, ahí, me siento segura.
Sola. A resguardo de todo.
Toñi Valentín